//
Movimiento Social de Mujeres, Notitcias y Análisis, Organización Feminina Popular, Organizaciones, Uncategorized

Colombia, Mujeres, Guerra, y el Movimiento Social

Entrevista con Ana Teresa Lozada, publicada por primera vez en mayo 2010.

por Chris Knestrick

Equipos Cristianos de Acción por la Paz (ECAP) tuvo la oportunidad de sentarse con Ana Teresa Rueda Lozada y hacer una entrevista sobre la realidad de las mujeres en Colombia, en particular la región del Magdalena Medio y como el conflicto les está afectando. También, ECAP quiere compartir del trabajo de las mujeres y qué están haciendo para lograr justicia y paz en Colombia. La señora Ana hace parte de La Organización Femenina Popular (OFP) desde hace 12 años y también del Movimiento Social de la Mujeres Contra La Guerra y Por la Paz (MSM) desde 1998. La OFP empezó en 1972 para defender la vida y los derechos humanos animando a las mujeres a transformar su realidad social y reconstruir su propio tejido social y la de la sociedad civil, mientras resisten todas las formas de la violencia. 

ECAP: ¿Cuál es el contexto político del lugar donde está trabajando? Y ¿qué significa esto para las mujeres?

Señora Ana: El contexto político, social y económico de la región es muy difícil y complejo. Voy a poner algunos elementos del contexto de pronto histórico para poder aterrizar en el actual y poder decir cómo estamos viviendo las mujeres y las comunidades.

Barrancabermeja y la región del Magdalena Medio es una región que durante muchos años ha vivido de diferentes formas la violencia. El conflicto armado tiene su raíz en el tema de las desigualdades sociales profundizada en una disputa por el territorio, que ha ocasionado el despojo, desplazamiento de las tierras, por las riquezas minerales y naturales que tenemos. Esto ha llevado a que los diferentes grupos armados ilegales hagan presencia en la zona y que se aumente la militarización por parte de la fuerzas armadas del estado, generando una disputa por el territorio, donde la población civil ha sido la más afectada. En algún tiempo hubo guerrilla en los cascos urbanos de los municipios, pero en el momento están los paramilitares rondando a pesar del proceso de desmovilización. La desmovilización es una propuesta que el estado colombiano llamó “ley de justicia y paz,” pero que no es ley de justicia, ni de paz; ha sido un proceso de impunidad, proceso de perdonar y legalizar a los actores armados en este caso el paramilitarismo que actuando con complicidad de los militares han asesinado y destruir tejido social, familiar.

Ese proceso de desmovilización que empezó en el 2005, era un proceso que fue a espaldas de las comunidades en la región, no se supo cuántos y de donde son, no ha sido un proceso abierto a las comunidades, también, las victimas empiezan a ser acusadas, pasan de víctimas a victimarios; las organizaciones señaladas y en algunos casos se han generado procesos de judicialización. Las personas que se han acogido a esta ley están haciendo procesos de acusación a líderes sociales reconocidos en la región. El paramilitarismo siguen actuando como con otros nombres, se ven todos los días y la gente del común lo sabe. Por ejemplo, en Barranca, hubo más de 145 muertos el año pasado, de manera selectiva, ya no hay masacres, continua existiendo el control desde lo económico, político y social. Hay vacunas amenazas, sacan panfletos, no hay política de desestructuración del paramilitarismo. Este actor armado ha servido para facilitar la entrada de las multinacionales, sacar a los campesinos de sus tierras y hacer el trabajo sucio que el gobierno no podría hacer.

En la ciudad se vive el empobrecimiento, a pesar de todo lo económico que se vive aquí (auge petrolero), la gente que se beneficia no es de la ciudad, no hay empleo. Existe el rebusque como venta de minutos, tamales, etc. Pero, los beneficiarios de los recursos de la región son las grandes multinacionales y mega-proyectos.

Desde el gobierno nacional y local no hay salidas de fondo frente a la situación de pobreza que vive la región, las salidas son superficiales, es claro esto cuando por ejemplo hablamos de los programas asistencialistas que han surgido desde el gobierno nacional.

En la región continuamos haciendo resistencia activa y se sigue haciendo un trabajo de denuncia, con un trabajo muy fuerte desde la reconstrucción del tejido social.

ECAP: El movimiento dice “la militarización de los cuerpos de las mujeres.” ¿Podrías explicar qué significa esto, en el contexto de guerra aquí en Colombia?

Señora Ana: el cuerpo de las mujeres durante muchos años ha sido utilizado por los ejércitos como escudos, ofensas y humillación de sus enemigos, ponerlas en escarnio público generando degradación de su cuerpo, generando miedo. Donde han existido bases militares se nota el aumento de la prostitución de niñas muy jóvenes, los abortos forzados, generando una problemática en los lugares. A esta situación se le va agregar la implementación de las bases norteamericanas va a ser un desastre para las mujeres y pueblos, donde los soldados norteamericanos van a tener inmunidad y los crímenes no podrán ser castigados en Colombia.

ECAP: ¿Por qué está trabajando en el movimiento por la paz?

Señora Ana: Tiene que ver básicamente en que quiero aportar en la transformación de esa realidad tan difícil que vivimos, muy especialmente las mujeres. Colombia es un país que ha afrontado durante muchos años un conflicto armado donde muchos hombres y muchas mujeres se han muerto, han sido desplazados (as), las han desparecido. Así que poder construir un mejor país, para mis sobrinos, mis hijos, y los de mis amigas, sueño que algún día este país sea justo para todos y todas, donde todos (as) quepamos, donde todos (as) podamos estar.

Estoy ahí aunque participando en este proceso organizativo se corren riesgos, aunque se generen miedos, y se estigmatice o señale a todas aquellas personas que defendemos los derechos humanos. En esto la organización me ha ayudado a reconocerme como mujer, como sujeta política, a entender esa frase no se nace mujer se aprende a serlo, con capacidades de decir que está pasando y hacer propuestas para la ciudad, el país, con las comunidades.

ECAP: ¿Podría compartir una historia o experiencia sobre su trabajo?

Señora Ana: Mas que compartir una historia quiero recordar todos los momentos que hemos vivido dentro de la Organización donde se ha vivido todo tipo violación de los Derechos Humanos: la amenaza, el asesinato, el desplazamiento, la desaparición de una de nuestras sedes, todos estos momentos nos hicieron compartir los miedos y pensarnos que estar organizadas y unidas podemos hacer resistencia.

Y en estos momentos es importante continuar reconociendo que existen organizaciones sociales en la región de resistencia, que denunciamos, seguimos caminando y que soñamos con un país distinto a pesar de las arremetidas que ha tenido la ciudad. El trabajo de las comunidades continúa. Hay las mujeres con voz de esperanza que lideran procesos. Las mujeres tenemos capacidad de seguir soñando, haciendo esfuerzos por nuestros hijos e hijas, y que la gente todavía se movilice: hombres y mujeres y organizaciones pensando en la ciudad, la región y el país.

ECAP:¿Cuál es el historia/misión del movimiento de las mujeres contra la guerra y por la paz en el Magdalena Medio y en lo nacional?

Señora Ana: El movimiento nace como iniciativa de la OFP, se inicia con un ejercicio muy sencillo, una carta de las mujeres sobre lo que pensaban de la guerra en ese momento. Lo que se encontró es que estaban cansadas por la guerra y de ahí nace la propuesta. Antes, se llamaba mujeres en cadena contra la guerra. Se creó y actualmente hay más de 40 organizaciones (indígenas, campesinas, académicas, desplazadas, madres comunitarias, la iglesia, ect.) con apuesta concreta, común y claras para una agenda con propuesta de paz desde las mujeres de los sectores populares. Inicialmente, el nombre terminó “contra la guerra” y después de discusiones se necesitó agregar “por la paz”.

Se ha logrado caminar en la construcción de una agenda a 4 años en temas concretos en tres ejes para reflexión: Mujer, Territorio y Desarrollo, Mujer, Guerra, Paz y Democracia y Mujer y Movimientos Sociales.

ECAP: Es el movimiento solamente para las mujeres?

Señora Ana: El movimiento es una propuesta desde las mujeres, construida para las comunidades. Hay acompañamiento y trabajo en algunas actividades con hombres pero es desde las mujeres salen las propuestas y se construyen para todos y todas.

ECAP: ¿Tiene algo más para decir antes de terminar esta entrevista?

Señora Ana: En el país hay hombres y mujeres soñadoras, que seguimos construyendo propuestas para ir caminando hacia eso que parece muy lejano, que es la paz, pero sobre todo incluyente, con justicia social. Creemos que el conflicto del país se debe solucionar por la vía negociada y no la salida de las armas. La población civil es la más afectada y tiene mucho que decir sobre la paz.

El movimiento es esperanzador, lo reconocemos y podemos participar muchas personas en su construcción, continuaremos soñando con un país distinto donde podamos vivir en el, en nuestro y vivir dignamente.

Anuncios

Acerca de CPT Colombia

CPT (Christian Peacemaker Teams) Colombia is an International organization seeking to be allies for and partner with communities who are threatened with displacement and violence. We try to support their initiatives to promote justice and peace and their resistance to attempts by those who oppress them and seek to dispossess them of their land, culture and livelihoods.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Actualizaciones de Twitter

Flickr Fotos

Archivo

A %d blogueros les gusta esto: