//
Desplazamiento, Las Pavas

El Milagro de Las Pavas Continua

Miembro de Equipos Cristianos de acción por la Paz Jenny Rodríguez y yo visitamos la comunidad de Las Pavas el mes pasado (mayo de 2011). Fue muy bueno ver la gente de nuevo en su tierra, donde por primera los conocí en marzo de 2009!

La Corte Constitucional de Colombia ha reconocido que el derecho de posesión de la comunidad a estas tierras tienen mérito y que debe revisarse su petición de titulación, por lo cuál el riesgo de nuevos desplazamientos de la comunidad es poco probable.

Sin embargo aún queda mucho por hacer: A pesar del fallo judicial y a pesar de la decisión del Ministerio de Medio Ambiente que estas tierras no son aptas para cultivar palma de aceite, la empresa palmera Aportes San Isidro sigue ocupando estas mismas tierras. Algunos de sus obreros, protegidos por la policía, están viviendo a diez metros de las viviendas de la comunidad. Es poco probable que Aportes San Isidro se retira de estos predios hasta que el título de la tierra ha sido revocada. La comunidad solo podría recibir los títulos de estas tierras después de la extinción de dominio.

En 2006 la comunidad de Las Pavas solicitó los títulos que les corresponden por su derecho de posesión al Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (INCODER). El derecho de Las Pavas a estos títulos se basa en i) la extinción de dominio, y ii) el reconocimiento de posesión de la propiedad. Un ley dela Reforma Agraria estipula que un propietario pierde su derecho al título si no ha cultivado ni ocupado las tierras durante un período prolongado. Otra ley de la reforma agraria estipula que terceros que ocupan y cultivan esas tierras (o tierras baldías del estado) por un período de cinco años o más tienen derecho de posesión por lo cuál tienen derecho a títulos a las tierras. Fue bajo este criterio que la Corte Constitucional falla a favor de la comunidad y obligaa INCODER reabrir el caso.

Pero INCODER tiene un conflicto de intereses. Por un lado es responsable de implementar la reforma agraria, y por el otro lado responsable del desarrollo económico rural de Colombia. Los cultivos de palma aceitera de Aportes San Isidro cuadran bien con el plan de desarrollo económico de INCODER dado que hay una gran demanda mundial por bio-combustibles. Los planes de desarrollo de la comunidad de Las Pavas, en cambio, no se centran en el crecimiento económico nacional, sino la seguridad alimentaria, el medio-ambiente, y el bienestar futuro de la comunidad y la población local. Estos factores podrían hacer que INCODER favorezca la producción de agro-combustible de la empresa palmera Aportes San Isidro, y se demorara en cumplir con el fallo del Corte Constitucional en reabrir el caso.

El milagro de Las Pavas: Sin embargo aquí en Colombia se celebra el retorno de la comunidad de Las Pavas a su territorio como un milagro. De los 4 millones de colombianos desplazados son muy pocos los que han podido retornar a sus tierras. Ademas los testimonios indican que un gran parte del desplazamiento forzado no fue el daño colateral de los conflictos armados, sino los resultados de un plan muy deliberad e implementad de usurpar a las comunidades afro-colombianas, indígenas y campesinos de sus tierras:

“Los paramilitares no son sutiles a la hora de tomar la tierra”, dijo Nutt, un especialista británico de Christian Aid que visitó recientemente Colombia. “Ellos simplemente visitan una comunidad y les dicen a los propietarios de tierras,”Si usted no vende a nosotros, vamos a negociar con su viuda.” (Fuente:The Global Report “Massacres and paramilitary land seizures behind the biofuel revolution”. Véase también: Colectivo de Abogados Alvear José Restrepo — INSTITUCIONLIZACIÓN PARAMILITAR DEL BLOQUE “ELMER CARDENAS”)

La Ley de Justicia y Paz, del gobierno de Uribe en 2005, iba a resultar en la desmovilización de los paramilitares, proporcionar justicia y reparación a sus víctimas, y eliminar las posibilidades de nuevas amenazas de ejecuciones extra-judiciales, la intimidación y el desplazamiento forzado. La ley falló en todos los aspectos.

Es igualmente improbable que La Ley de Restitución de Tierras (aún no ratificado) del actual Presidente Santos produzca resultados, dado que los responsables de los desplazamientos pasados no han sido llevados ante la justicia y siguen actuando con impunidad. La intimidación y los asesinatos extra-judiciales continúan para garantizar que la mayoría de los desposeídos permanezcan sin tierra. Muchos de los pocos que se atreven a identificarse como víctimas y reclamar la restitución de tierras de la demanda se han muerto:

Después de que el nuevo gobierno de Juan Manuel Santos fue inaugurado a principios de agosto de 2010, el número activistas asesinadas por reclamar sus derechos asus tierrases desgarrador. Al menos ocho líderes de las comunidades desplazadas que participan directamente en la promoción de la devolución de sus familias o sus comunidades de la tierra han sido asesinados, presuntamente por paramilitares o bandas criminales que se benefician de la tierra robada. (Fuente:Latin American Working Group, Feb. 18th 2011, “Dying for Land: Colombian Displaced Leaders Murdered”. Véase también: El Tiempo: Van más de 50 líderes de restitución de tierras asesinados en 3 años

Teniendo en cuenta todas estas realidades el retorno de Las Pavas a sus tierras ha sido un milagro. Los esfuerzos políticos y legales de una serie de aliados nacionales e internacionales, campañas en contra de Body Shop y Daabon Orgánicos (en cual muchos de ustedes participaron), la presión sobre INCODER, procesos legales, cubertura por los medios de comunicación, el apoyo de varias embajadas, ayudaron a aumentar el perfil de la comunidad, asegurando que, pese a las amenazas contra ellos, los líderes de la comunidad no perdieran la vida, y la comunidad logró volver a sus tierras. Y ademas la Corte Constitucional de Colombia, a diferencia de los tribunales menores, se sumó a la opinión pública y falló a favor de la comunidad.

Más milagros son necesarios: El fallo de la Corte Constitucional debe ser objeto de seguimiento para la anulación de los títulos de Aportes San Isidro, culminando en su salida de las tierras; títulos de tierras debe ser entregados a la comunidad, y la comunidad debe ser compensada por todos los daños medio-ambientalesa los predioshechos por el consorcio Daabon y Aportes San Isidro. Sólo entonces la comunidad tendría la facultad de iniciar los trabajos de reconstrucción de sus vidas y un futuro mejor para sus hijos.

Y aún mayores milagros son necesarios si la justicia para Las Pavas no sea un caso único, sino que se repite para los otros cuarto millones y pico desposeídos de Colombia.

Usted puede ayudar realizar estos milagros a través de seguir elevandola perfil de los objetivos y las víctimas del desplazamiento forzado y su lucha por la justicia.

Anuncios

Acerca de CPT Colombia

CPT (Christian Peacemaker Teams) Colombia is an International organization seeking to be allies for and partner with communities who are threatened with displacement and violence. We try to support their initiatives to promote justice and peace and their resistance to attempts by those who oppress them and seek to dispossess them of their land, culture and livelihoods.

Comentarios

Trackbacks/Pingbacks

  1. Pingback: Reflexiones Sobre Adviento: Semana 3 « oración. resistencia. comunidad. - diciembre 5, 2011

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Actualizaciones de Twitter

Flickr Fotos

Non-violent direct action1 / Acción noviolenta1

Más fotos

Archivo

A %d blogueros les gusta esto: